El periodo de la formación que he recibido –y que pienso
no habrá de acabar nunca-, comenzó a raíz de mi contacto con la apiterapia
en el proceso de mi sanación desde al verano del año 2006.
Comencé a estudiar el ‘mamotreto’, a distancia y por
entregas, de 'apitherapy.com', al tiempo que iba aprendiendo de abejas,
colmenas y apiterapia con el CD-ROM interactivo de Apimondia.
Asimismo me dediqué a leer varios libros sobre abejas y apiterapia.
Realicé también un curso de apicultura en Ejea, con Carlos García,
con el objeto de conocer mejor las abejas y la colmena así como, en
su momento, saber cómo administrar las mías propias.
Comoquiera que me parecía todo ello un conocimiento
algo sesgado, incompleto, decidí que la forma de prepararme de forma
idónea era estudiar la materia presencialmente y practicarla en consulta.
Clases presenciales que, a fecha de hoy, no existen en España.
Así que comencé el proyecto de marchar al extranjero a realizar mis
estudios y obtener la consiguiente titulación.
Y como sólo en Chile existe esa posibilidad -reconocida oficialmente
por el Estado chileno, facultando a sus titulados a ejercerla libre
y legalmente mediante la puesta de abejas en consulta o a domicilio,
con la posibilidad de tratamiento farmacológico, también con inyectables,
del paciente, en el raro, pero posible caso, de presentar una reacción
alérgica o, incluso, un shock anafiláctico-, preparé todo para desplazarme
a aquél país, matriculándome en el INLA (Instituto Latinoamericano
de Apiterapia) y obviando finalmente el curso organizado por primera
vez por ACHIA sin el reconocimiento oficial, al menos entonces, del
Estado chileno.
Me desplacé a Santiago de Chile el día 1 de Julio del
2008, donde asistí a la lección magistral sobre Apiterpia que departió
el Dr. Theodore Cherbulliez en la Universidad Católica de Chile.
Desde allí volé a La Serena, a unos 500 Km. hacia el norte del país
y en la costa del Pacífico, donde realicé el ‘Curso de Formación de
Apiterepeutas’ en ese mismo mes y en la Institución más arriba mencionada,
obteniendo, tras los estudios realizados y los posteriores exámenes
teórico y práctico, la titulación que me faculta la práctica oficial
de la Apiterapia en ese país, y un reconocimiento internacional de
dichos conocimientos y prácticas, con autoridad suficiente de hecho,
-autoridad no reconocida todavía oficialmente en España, cuyos políticos
continúan imponiéndonos un lamentable vacío legal en contra de nuestra
salud y el consiguiente beneficio dinerario de las multinacionales
farmacéuticas -, como para consentir su práctica a expensas de un
posible y probable, si no seguro, reconocimiento oficial en el futuro
y su consiguiente convalidación.
También aproveché mi desplazamiento a Chile para asistir
al Curso de Biomagnetismo Médico de primer nivel impartido personalmente
por el Dr. Isaac Góiz en el mes de agosto organizado por el Centro
Ohani de la capital chilena.
Este primer Nivel me faculta a realizar chequeos y terapias con pares
biomagnéticos en consulta al tiempo que me exige realizarlos durante
al menos un año con un número mínimo de enfermos, como condición previa
para estudiar el segundo curso de Biomagnetismo Bioenergético. Una
vez realizado este segundo nivel y tras la presentación personal al
Dr. Góiz del número exigido de casos prácticos estudiados y resueltos
con pacientes en consulta, estaré en condiciones de recibir la titulación
en Biomagnetismo Bioenergético Médico emitida por la Universidad de
Chapingo, en México.
El tiempo que me restó entre esos cursos durante mi estancia en Chile
lo aproveché para estudiar Magnetoterapia (especialidad muy diferente
al Biomagnetismo) y Radiestesia, reflejando mi aprovechamiento en
dichas materias sendos diplomas expedidos a mi nombre.
Tras finalizar mis estudios en Chile y después también
de haber hecho un paréntesis de descanso y turismo durante algo más
de dos semanas, primero en la Isla de Pascua (en el Océano Pacífico,
a unos 4.000 Km. de Santiago de Chile) y a continuación en el sur
de Argentina y Centro Patagónico del mismo país (Ushuaia, Calafate
y Bariloche), comencé mis prácticas terapéuticas en Buenos Aires,
en la consulta del Dr. H. Aguirre. Desde allí, e invitado por él,
me desplacé a S. Guillermo, en la provincia argentina de Santa Fé,
donde permanecí alojado en su casa familiar un mes asistiendo y participando
en sus consultas de Apiterapia. Quede aquí reflejado mi agradecimiento,
al que intenté corresponder invitándole al curso de Biomagnetismo
impartido por el Dr. Góiz en Noviembre de ese año en España y al que
declinó...
Realicé asimismo con él y con su equipo de apicultura algunos trabajos
en sus colmenas, constatando en dichas actuaciones ‘de campo’ que
las abejas dejaban de abandonar sus colmenas si se situaban sobre
cruces de Líneas de Hartmann, Líneas energéticas que había aprendido
a conocer durante mis estudios de Radiestesia en Santiago de Chile.
Y no solo esto, sino que la colmena crecía más y mejor y producía
más miel así localizada.
Tengo que añadir que no tuve, en esa ocasión, oportunidad de comprobar,
como deseaba, las enormes mejoras sobreañadidas que según he estudiado
produce el trabajar con ellas según el calendario lunar y los diferentes
posicionamientos de astros y estrellas en el firmamento.
Tras cuatro semanas de permanencia en ese lugar volví
de nuevo a Buenos Aires donde, y durante otro mes más y haciendo base
en un precioso departamento en el barrio de Palermo, pude conocer
personalmente a varios médicos y terapeutas argentinos.
Departí largo y tendido en diferentes ocasiones con el Dr. Osvaldo
Mihura en su consulta, quien me comunicó enseñanzas muy interesantes
y usualmente desconocidas, al tiempo que me mostró sus técnicas tan
peculiares para inocular la apitoxina con abejas, realizándolas en
mi propio cuerpo.
Me enseño asimismo ‘a pedir respetuosamente a la colmena las abejas
que precise para ‘ponerlas’ a los pacientes o a mí mismo y, posteriormente,
darle las gracias –a ellas, a la colmena- y sacrificarlas’ (en
contra de lo que yo pensaba por un, al parecer equivocado en este
caso, respeto a la vida…
También me comunicó su ‘fórmula secreta’ para preparar la que llama
‘Ambrosía’, un producto con-todos-los-productos-de-la-colmena, pero
tras una preparación propia de un ‘druida’: dice
que tiene la efectividad de una ‘vacuna pasiva’ frente al cáncer y
las pestes virósicas (sic) y bacterianas, así como en las enfermedades
cardíacas y circulatorias en general (trombos, coágulos, infarto…)…
Por mi parte y como expresión de mi agradecimiento, le marqué los
Cruces de Líneas Hartmann en su jardín, donde tenía localizadas alrededor
de medio centenar de colmenas, facilitándole al mismo tiempo constancia
escrita del calendario lunar con las fechas idóneas para incidir en
las colmenas.
Tuve también la oportunidad de conocer y departir con
el apiterapeuta Carlos Lorenzola, quien me informó y aconsejó no sólo
acerca de la práctica en consulta de la Apiterapia, sino también de
la ‘Terapia Integral’ basada en el Dr. Hammer, de Alemania, muy en
consonancia también con la que podríamos denominar en general como
‘medicina cuántica’, la nueva medicina que ya ha empezado a hacerse
cuerpo en nuestra actual “civilización” y que esta revolucionando
y prácticamente desautorizando en su mayor parte a la obsoleta “medicina”
oficial (sostenida en su totalidad todavía únicamente por intereses
dinerarios y de poder, en éste su último tiempo previo a su estrepitoso
desmoronamiento)
También me traspasó conocimientos sobre el uso de un tónico herbario
proveniente del conocimiento y sabiduría de chamanes indios del Canadá,
de gran utilidad para muchos enfermos: me dijo ser este preparado
muy eficaz para recuperar el sistema inmunológico del enfermo, siendo
un limpio y natural coadyuvante hacia la recuperación de la salud
en personas enfermas de cáncer, sida, y otros procesos que cursan
con inflamación, bajo nivel energético en la persona, etc., todo ello
según su experiencia clínica y de la de muchos otros colegas suyos,
terapeutas y testigos, -con ese llamado 'ESSIAC'-, de la curación
de muchas personas enfermas y desahuciadas ("condenadas")
por la “medicina" oficial…
Esto fue lo que con él aprendí, y al que por mi parte pude transmitirle
todo lo que hasta la fecha había aprendido en Apiterapia, y, de pasada,
en otras terapias, así como lo referente a la ganadería radiestésica
y biodinámica de las colmenas.
Carlos Lorenzola me dijo estar en ese tiempo trabajando con campos
de neutrinos y biogeometría para unificar las moléculas de agua en
su correcta formación molecular de 5H2O, algo que me aseguró ser 'de
gran efectividad en el proceso de sanación de todo tipo de reuma'
(sic).
(Existe una cierta controersia al respecto en el sentido de que sería
el agua 'enracimada' como 6H2O la que produce los beneficios terpeúticos
a nuestro cuerpo)
Y he de añadir para finalizar este apartado que muy
importante e interesante fue el encuentro mantenido
-y ampliado en posteriores largas charlas y prácticas de consulta,
con resolución de dudas incluída, con Adolfo Werner radiestesista
y biomagnetista argentino que, en el tiempo de preparación previo
a las misiones espaciales ‘Apolo’ de la NASA, recibió la oferta de
esa Institución para trabajar en la misma en calidad de radiestesista.
Me enseño la práctica del péndulo y varillas en muchos y diferentes
supuestos, incluyendo su efectividad, de gran ayuda, en el establecimiento
de diagnósticos y terapias a seguir…entre otras muchas y diversas
posibilidades.
Fueron los conocimientos a través de él adquiridos de gran valor para
mí, tanto por iluminármelos en este momento histórico de oscurantismo
en el que se pretende ocultarlos al conocimiento general de la población,
manteniéndolos como tabús por parte de la “ciencia oficial” dentro
del más puro estilo inquisitorial sin duda de los últimos 500 años
(¿recordáis el: ‘y, sin embargo, gira…’ de Galileo Galilei?), como
por la enorme y eficaz ayuda que supone su utilización en muchos campos,
el de la curación y sanación incluidas.
Con todo este bagaje de conocimientos y prácticas adquiridas, decidí
emprender el regreso a España, poco antes de la Navidad del 2008,
resolver mi alojamiento en Zaragoza en las semanas siguientes, organizar
y aposar tanta información –teórica y práctica- y ponerla al servicio
de otros que la puedan necesitar en su proceso de curación, camino
de su sanación, desde enero del 2009.