Es una mezcla de sustancias grasas y ésteres o éteres sales, es decir, una combinación de alcohol con ácidos grasos, ambos de elevados números de átomos de carbono en su cadena.
Constituye una sustancia indigestible para las personas.
Las abejas de entre 12 y 18 días de edad
la segregan por sus glándulas ceríferas, situadas en la parte ventral
de su abdomen.
Las abejas fabrican con ella, mediante un particular sistema de impresionante
precisión matemática y física, sus panales hexagonales, su casa.
La cera por ellas producida es de una pureza inmaculada: por su calidad inmejorable, y la simbología de lo que ello representa (Nueva Vida, surgida de la muerte), se utilizó siempre para la fabricación del Cirio Pascual.
Tanto medica como cosméticamente se usa como base para la preparación de ungüentos y pomadas.
Y para la fabricación de velas, normalmente estampadas, con las formas hexagonales de las celdillas. |